El último informe del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha confirmado lo que temían los expertos en salud: las infecciones de transmisión sexual (ITS) ya no son sólo una nota a pie de página de salud pública: son una crisis floreciente. Con tasas de gonorrea aumentando un 300% entre los HSH y un 200% entre las mujeres jóvenes, los datos revelan un continente que lucha por adaptar sus sistemas de salud del siglo XX a las realidades sociales del siglo XXI.